"¡Cobarde! ¡Eres un cobarde!" se dice a pensamiento en grito Arturo. Tan alto lo piensa que Mari Cruz, a su lado, le mira extrañada. "¡Sí, sí, soy un cobarde!", sigue pensando Arturo, tan desesperadamente que ella se vuelve y le dice: "Pues no seas tan cobarde, coño, y haz lo que tengas que hacer". Arturo, asustado, no se imagina cómo ha podido leer su pensamiento y en cuanto puede huye del metro. "Leer dice... será escuchar", piensa Mari Cruz... en bajo.
viernes 30 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Buen fin de semana! ;-)
ResponderSuprimirIgualmente.
ResponderSuprimirMuy grande, Álvaro, me ha encantado.
ResponderSuprimirMe alegro, Elena.
ResponderSuprimir